Escollir Psicoleg

Claves para escojer un buen psicólogo

El momento de decidir ir al psicólogo es un momento complicado para la persona, pareja o familia que solicite el servicio. Muchas veces tenemos dudas de cuál será el camino a seguir y mejor de cara a solucionar la situación que estemos pasando.

Dentro de la psicología hay muchas corrientes, muchas formas de trabajar con los mismos problemas, desde diferentes escuelas entienden los problemas de manera diferente y por ello se trabajamos de formas diferentes. Hay escuelas que son científicas y basan sus tratamientos en estudios y otros que no, hay personas que se hacen llamar “terapeutas” que aplican tratamientos no reconocidos por ninguna universidad e incluso que no son psicólogos. Con este artículo queremos dar las claves para escoger un buen psicólogo.

  1. Realmente es psicólogo; parece que este punto no sería necesario pero en realidad hay muchas personas que dicen que son terapeutas, o psicoterapeutas que en realidad no tienen la licenciatura de psicología. Para averiguar si la persona elegida tiene la titulación necesaria existen colegios profesionales de psicólogos que tienen listados de las personas colegiadas en su comunidad. Es importante que la persona a la que vamos tenga la formación básica necesaria para ejercer la profesión.
  2. Formación especializada; para trabajar en la psicología clínica es necesario tener una formación específica, en sanidad pública la especialidad es la realizada por vía PIR, psicólogo interno residente. Esta no es necesaria para la práctica privada pero si, tener la de psicólogo sanitario. Las consultas de psicólogos han sido obligadas a registrarse en la generalidad para poder acreditar la formación de los psicólogos que trabajen en el ámbito clínico. El centro donde elija la gente ir debería ser un centro sanitario.
  3. Especialidad; todas las personas saben de todo? entonces podemos pensar que todos los psicólogos saben trabajar con todo? cuando más especializado sea un profesional más dominio y conocimientos tendrá sobre su área. Así como teniendo muy claro que si nos tenemos que mirar la vista iremos al oftalmólogo y no al endocrino, o si tenemos un problema de corazón al cardiólogo y no al ginecólogo; parece que con la psicología muchos piensan que pueden realizar tratamientos tanto a un niño de seis años por un trastorno de conducta como para un adulto con un trastorno depresivo o una pareja con dificultades de relación.
  4. Tipo de terapia; es importante saber qué tipo de terapia realiza el psicólogo, no todas las terapias tienen la misma eficacia, ni han demostrado ser igual de efectivas, por eso es muy importante saber que la persona que nos llevará tendrá en cuenta la eficacia de los tratamientos dependen del tipo de problema que tengamos. Un equipo en formación constante y abierto a conocer nuevas formas de trabajar y profundizar en otros es la mejor opción.
  5. Evaluación y propuesta de tratamiento; un buen profesional tiene en cuenta a las personas que tiene delante para decidir que hacer conjuntamente, es importante que exista una evaluación inicial del problema y el psicólogo te realice un diagnóstico de lo que está pasando, así como una propuesta de tratamiento ajustada.
  6. Frecuencia de las sesiones: en la mayoría de los casos las sesiones tienen una frecuencia semanal, sólo al principio o por un motivo justificado se realiza más de una sesión a la semana, los estudios no justifican más de una sesión semanal en la mayoría de los casos . es necesario un mínimo de 45 minutos para poder realizar una sesión de psicoterapia eficaz.
  7. Que no es un tratamiento psicológico: muchas veces personas que cuentan que fueron al psicólogo o hacían una terapia de grupo, explican que únicamente iban a hablar. Un psicólogo no es una persona en la que únicamente vayas a hablar, sino que te explica el origen de tus emociones, pensamientos y como todo esto afecta a tu conducta, como son los problemas que tienes.
  8. Deberes; la mayoría de terapias proponen tareas para hacer entre sesiones, un registro, algún ejercicio o alguna pauta, es un buen indicador de que una terapia es eficaz.
  9. Relación terapéutica; la relación entre psicólogo y paciente es una relación profesional, no es de amistad ni mucho menos sentimental. Tienes que sentir cómodo con el profesional que trabajes pero teniendo en cuenta esta relación, si no estás a gusto con el profesional que trabajes puedes cambiar de terapeuta e incluso hablar directamente con la persona que te está atendiendo, esto puede ayudar a que la relación mejore.
  10. Derecho a preguntar; tienes derecho a preguntar al profesional todo lo que tiene que ver con el trabajo que está realizando, objetivos de ejercicios, motivos, tipo de tratamiento, eficacia, no tengas duda de poder realizar preguntas a la persona con la que trabajes.

Con esto queremos dejar unas ideas que ayuden a decidir qué profesional escoger, seguramente otras cosas nos podrían servir para escoger mejor pero tener estos puntos nos puede servir.

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